Lionel Messi hizo un viaje transatlántico de ida y vuelta a Oviedo para recoger el Premio Princesa de Asturias de los Deportes. Volvió directo al banquillo del Inter Miami en Harrison y a un New York Red Bulls que no tenía la menor intención de alargarle la celebración.
El equipo local ganó 2-0 en el Sports Illustrated Stadium. El resultado cortó la racha de tres victorias seguidas del Miami y colocó al New York por encima de la línea de clasificación para los playoffs de la Conferencia Este. Novenos con 39 puntos frente a un rival segundo con 55, los Red Bulls necesitaban sumar. Lo que ofrecieron se pareció más a una declaración de intenciones.
El contexto lo hizo más hiriente. El Miami había ganado sus tres partidos anteriores por un global de 9-1, mientras que los Red Bulls acumulaban dos derrotas ligueras consecutivas y se jugaban la vida en la postemporada. Durante largos tramos, el equipo supuestamente en crisis pareció el que tenía el control.
Un gol en propia puerta de Casemiro da el control a los Red Bulls
El primer gol tardó siete minutos. Cade Cowell puso un centro raso al área pequeña desde la banda y Casemiro, al intentar despejar, desvió el balón a su propia portería.
El centro de Cowell fue de los que odian los defensas: raso, al área pequeña, pidiendo que cualquiera lo rozara. Casemiro lo hizo. Con una grada entregada, los Red Bulls tenían ventaja que proteger antes de que se cumpliera el primer cuarto de hora, y el Miami se quedó persiguiendo el partido casi desde el pitido inicial.
Persiguió más con el balón que con las ocasiones. El New York se fue al descanso con 1-0 y el patrón del partido ya estaba marcado: el Miami movía la pelota y los locales esperaban su momento para hacer daño.
Un Messi suplente no rescata al Inter Miami
Messi, fuera del once inicial tras el viaje a España, entró en el minuto 56. El Miami necesitaba algo distinto y su historial reciente sugería que lo aportaría: había participado directamente en un gol en 13 apariciones consecutivas entre club y selección.
Esa racha terminó en Harrison. El Miami acabó con un 66% de posesión, pero solo logró dos remates a puerta de 12 intentos. Los Red Bulls, con apenas un 34% del balón, dispararon 19 veces y pusieron seis remates entre los tres palos.
Esa contradicción es la historia del partido. El Miami tuvo la pelota; el New York tuvo el peligro. El veredicto de la prensa al término fue que el 2-0 maquilló la imagen visitante: los Red Bulls generaron 3,31 goles esperados por 0,81 del Miami. La posesión, a la vista de lo ocurrido, fue algo que el Miami tuvo más que algo que supiera utilizar.
En la otra portería, a Ethan Horvath solo le exigieron dos remates a puerta y resolvió ambos. Fue su quinta portería a cero en sus 31 titularidades en la MLS, y pocas veces se habrá conseguido una con un reparto tan desigual del balón.
En el minuto 80 los locales ya gestionaban el reloj, y Julián Bazán fue amonestado por perder tiempo. Una tarjeta amarilla menor que dijo mucho de cuánto importaba este resultado para New York.
Forsberg sentencia al Inter Miami en el tramo final
El segundo gol llegó en el minuto 90. Cameron Harper condujo por la banda derecha y cedió el balón a un Emil Forsberg sin marca en el corazón del área, y Forsberg remató para poner el 2-0.
Fue su cuarto gol liguero de la temporada en 28 apariciones, una cifra modesta que no hace justicia al momento elegido. Hasta entonces, un solo desvío separaba a los dos equipos pese al dominio del New York en las ocasiones. Una contra del Miami, una jugada a balón parado, y el trabajo de la tarde podía haberse deshecho. Forsberg convirtió el control en certeza.
Santiago Morales fue amonestado por una falta en el tiempo añadido, la segunda y última tarjeta de un partido que Filip Dujic dirigió sin incidentes relevantes de VAR.
Los Red Bulls se agarran a su última oportunidad de playoffs mientras crecen las dudas del Miami
Para New York, el valor es simple: salen de esta jornada por encima de la línea de playoffs de la Conferencia Este y no por debajo. Un equipo que ha encajado 56 goles en toda la campaña dejó a cero un ataque del Miami que ha marcado 73 esta temporada, y lo hizo generando además las mejores ocasiones durante todo el partido.
Hubo también cierta reparación. En los enfrentamientos que recogen nuestros registros, el Miami había goleado a los Red Bulls 5-1 en su propio campo en julio de 2025, tras los triunfos por 4-1 y 6-2 como local de las dos primaveras anteriores. El empate 2-2 de abril en Miami apuntaba a un cambio. Este resultado lo hizo imposible de ignorar.
El Miami sigue segundo con 55 puntos, pero la prensa leyó esta derrota como un aviso, señalando signos preocupantes y una dependencia excesiva de Messi de cara a la postemporada. En un día en el que empezó en el banquillo, parecieron un equipo esperándolo a él más que uno que supiera jugar sin él.
Los Red Bulls tienen la preocupación contraria. Nadie los confundirá con aspirantes al título, pero acaban de ganar a uno, con comodidad, cuando una derrota los habría dejado por debajo de la línea. Para un club que pelea por su vida en la postemporada, ese es el resultado que cambia la conversación.
Ficha del partido
- CompeticiónMajor League Soccer, temporada regular - 31
- Fecha y horasábado 24 de octubre de 2026, 23:30 CET
- EstadioSports Illustrated Stadium, Harrison
- ÁrbitroFilip Dujic