El alumno venció al maestro en el Luigi Ferraris. La Juventus se enfrenta ahora a un duelo decisivo el fin de semana contra el Nápoles mientras el futuro de Luciano Spalletti se debate abiertamente. Daniele De Rossi había compartido una entrevista televisiva con su antiguo mentor de la Roma antes del pitido inicial. En el minuto 28 su Génova ya ganaba 2-0, y así se mantuvo el marcador.
Spalletti no pudo contar con Kenan Yıldız, Khéphren Thuram, Manuel Locatelli ni Francisco Conceição, pero en Italia nadie trató la lista de bajas como excusa. El veredicto de la prensa fue demoledor. Se habló de crisis y de humillación, y se describió al equipo como letárgico, falto de mordiente físico y castigado por graves errores individuales.
Los libros de historia agravan la situación. Es la tercera derrota de la Juventus en la Serie A esta campaña. Solo es la tercera vez en la era de los tres puntos por victoria que pierde tres de sus primeros nueve partidos de liga, tras las temporadas 1995/96 y 2015/16.
El disparo desviado de Ehizibue adelanta al Génova
El partido comenzó bajo una espesa niebla después de que la afición local encendiera bengala tras bengala, y el Génova salió de ella más enchufado. En el minuto 12 Tommaso Baldanzi combinó con Mikael Egill Ellertsson, se fue hasta la línea de fondo y devolvió el balón al área.
Kingsley Ehizibue llegó para golpearlo a la primera con la derecha desde dentro del área. Un desvío acusado en Andrea Cambiaso envió el disparo a la escuadra, lejos del alcance de Guglielmo Vicario. La Juventus perseguía el partido antes de haberse asentado en él.
Baldanzi castiga un error de Kalulu y amplía la ventaja
El segundo gol, a los 28 minutos, fue la expresión más pura de lo que quería De Rossi. Morten Frendrup inició la transición, y Vitinha aprovechó un mal control de Pierre Kalulu para plantarse en el área. Cuando su primer disparo fue bloqueado, Baldanzi reaccionó más rápido que nadie y empujó el rechace raso junto a Vicario, con un leve toque en Gleison Bremer antes de entrar.
En media hora, Baldanzi había participado en los dos goles. Kalulu y Cambiaso recibieron las peores notas de la prensa italiana después del partido, junto con Randal Kolo Muani, de quien se dijo que estuvo invisible.
El Génova tiró dos veces a puerta en toda la noche y marcó con ambas. Esa eficacia es toda la historia del marcador. Los locales no necesitaron volumen, solo precisión en los momentos justos.
La Juventus domina el balón y Koopmeiners estrella un balón en el larguero
Sobre el papel, el partido perteneció a la Juventus durante largos tramos. Tuvo un 63% de posesión, 17 disparos por 14 del Génova y nueve córneres por seis, aunque solo cuatro de esos intentos fueron a puerta.
El 37% del Génova contaba solo la mitad de la historia, porque lo que hizo sin balón importó más. Presionó a la Juventus por todo el campo, y los analistas reconocieron a De Rossi haber superado tácticamente a su mentor con una preparación superior y una presión feroz.
Daniele Doveri estableció un listón inusualmente alto para señalar faltas, permitiendo contactos agresivos, y las chispas no tardaron en saltar. Milutin Osmajic golpeó con el codo a Bremer en la cara en el minuto 45 sin que se señalara falta. Bremer se libró después de la tarjeta amarilla por una entrada durísima sobre Vitinha en el 61. La única amarilla de la noche fue para un jugador de la Juventus.
La ocasión más clara de la Juventus llegó en el minuto 92. Teun Koopmeiners, que disputaba su partido número 100 con el club en todas las competiciones, estrelló una falta directa en la cara inferior del larguero. El balón botó sobre la línea de gol sin llegar a cruzarla por completo. Justin Bijlow realizó más paradas en el descuento y después lo celebró ante la gradinata.
Spalletti pide disculpas con el Nápoles en el horizonte
Al término del partido, los jugadores de la Juventus se acercaron al fondo visitante y fueron recibidos con fuertes abucheos, pitos y protestas airadas. Spalletti no trató de suavizarlo: «Primero debemos pedir disculpas a los aficionados por la actuación, porque es lo más importante».
Los analistas se preguntan ya si sigue siendo el hombre adecuado para esta plantilla y si su etapa se acerca a un punto sin retorno. La próxima prueba no podría ser más cargada: el Nápoles, su exclub, el fin de semana.
De Rossi, por el contrario, se negó a convertirlo en algo personal. «Abbiamo fatto una gara gagliarda, bella, sono contento per i ragazzi e per tutti quelli che hanno avuto fiducia in me anche nei momenti difficili», dijo, elogiando una actuación valiente y dando las gracias a todos los que habían confiado en él en los momentos difíciles. Añadió: «Questo è un gioco di squadra e non batto nessuno». Es decir, el fútbol es un juego de equipo y él no vence a nadie.
Fue la primera victoria del Génova en la Serie A ante la Juventus desde el 6 de mayo de 2022, y puso fin a una racha de seis partidos sin ganar en este enfrentamiento. Leo Østigård fue el único jugador sobre el césped que también participó en aquella victoria anterior.
La clasificación enmarca lo que está en juego. La Juventus es octava con 14 puntos, a seis de los cuatro primeros. El Génova asciende al decimotercer puesto con 10 puntos gracias a su tercera victoria consecutiva en casa en liga. Para De Rossi, esto es la prueba de que sus métodos funcionan. Para Spalletti, abre una semana en la que la conversación ya no gira en torno a las lesiones.
Ficha del partido
- CompeticiónSerie A, temporada regular, jornada 9
- Fecha y horamiércoles 28 de octubre de 2026, 20:45 CET
- EstadioLuigi Ferraris, Génova
- ÁrbitroDaniele Doveri