El gol de Jude Bellingham en el minuto 47 convirtió un estreno caótico entre Inglaterra y Croacia en un golpe de autoridad: 4-2 para el equipo de Thomas Tuchel en el AT&T Stadium y una derrota croata marcada por errores imposibles de tapar.
Kane castiga a Croacia desde el punto penal
Croacia había arrancado con control y presión alta, pero todo cambió después de un córner. Luka Modrić tardó en despejar, Madueke llegó antes al balón y el capitán croata lo golpeó en la pierna. Clement Turpin señaló penalti; Dominik Livaković detuvo el primer lanzamiento de Harry Kane, pero la acción se repitió porque el portero no estaba sobre la línea, y Kane marcó en el minuto 12.
La reacción croata llegó desde dos nombres de futuro. Petar Sučić asistió a Martin Baturina, que desde la frontal cruzó un disparo al rincón contrario para el 1-1 en el 36. Pero otro córner volvió a desnudar a Croacia: Kane quedó libre y firmó el 2-1 en el 42.
Baturina y Musa rescatan a Croacia antes del descanso
El primer tiempo aún guardaba otro impulso croata. En el descuento, una acción entre Pašalić y Perišić terminó con Petar Musa definiendo el 2-2, un marcador que resumía la capacidad de reacción de Croacia y, al mismo tiempo, su desorden defensivo.



